• Mónica Zamudio

Entrevista. Porque nunca se fueron... Las Ánimas del Cuarto Obscuro.

Después de tres décadas de permanecer en las sombras, Las Ánimas del Cuarto Obscuro (LACO) están de regreso.



LACO se formó a finales de los 80 en la escena under del país, integrada por Toño Sánchez, voz y teclados; y los hermanos José Ezcurdia, en el bajo y Juan Ezcurdia, en la guitarra. Contemporáneos de otras bandas icónicas como Oxomaxoma, Klon, Alfil, Abril, y las Insólitas Imágenes de Aurora; cabe destacar que ellos se caracterizaron por su sonido oscuro, combinando el Post-punk, dark wave y New Wave.


Con un único disco oficial homónimo, mejor conocido como El Ojo, y que entre coleccionistas es etiquetado como ‘inconseguible’, ya que el tiraje fue de sólo 1000 copias, más tres presentaciones en vivo, LACO se ha convertido en una banda de culto para los amantes del rock mexicano. En exclusiva para Rocksonancia, por Radio Estridente, LACO nos platica acerca de los orígenes, las experiencias en la grabación del disco, y de cómo recibieron el tributo y sus planes a futuro.


Juan Ezcurdia comenta que se encuentra muy emocionado por este regreso. “Me encanta el revival y la continuidad, es como cuando plantas un arbolito en un terreno baldío y 30 años después pasas por ahí y ya hay arbustos, eso se lo agradezco a Toño”, además explica que Las Ánimas del Cuarto Obscuro surgieron porque Toño tenía su banda, Las Ánimas, y él y su hermano José tenían la suya, El Cuarto Obscuro, “un cóctel fabuloso, y salió ese disco, que lo oigo de vez en cuando y me encanta, porque no hay prisa, podíamos hacer lo que quisiéramos (musicalmente) porque económicamente iba a ser un colapso, entonces no había que sacar producto financiero”.


“Tocó un tema muy importante Juan, que era el de la creación de música sin mayor aspiración que ser nosotros mismos, ser auténticos, divertirnos y que la trascendencia fluyera hacia nosotros mismos, no tanto hacia el exterior, por eso el disco es tan viajado, hasta nihilista, y los textos, en el año que lo hicimos, 1988, están adelantados en el concepto, y es ahí cuando se empieza a forjar la etiqueta de lo oscuro porque decían los críticos y la gente que se referían a nosotros, que esto sonaba muy oscuro, y el nombre de Las Ánimas del Cuarto Obscuro influía mucho en eso”, explica Toño Sánchez acerca de los inicios de LACO.



Por otro lado, recuerda que él y Juan, ya habían estado juntos en tres grupos antes de formar LACO, y destaca a Los Vomits que crearon en 1980, con el cual ya tocaban en el mejor lugar de la época, Hip 70 -una tienda de discos que organizaba conciertos y alojó al rock mexicano en esa época- e incluso eran teloneros de bandas como Dangerous Rythm, Size, Los Casuals y los Pijamas A GoGo. “Luego tuvimos otros grupos que no duraron nada, pero en cuanto nos conectamos a la idea del cuarto oscuro y las ánimas, hicimos una química fabulosa Juan, José y yo; el disco tuvo en su momento un impacto muy importante dentro del rock nacional, sobretodo porque veníamos por el carril de baja, no queríamos ser famosos, no estábamos buscando eso, fue un concepto que retrató perfectamente el disco”.



Además, Toño comenta que LACO marcó su carrera y es una sombra que lo ha perseguido por más de 30 años. “Eso a mí me marcó porque posteriormente a LACO yo ya me pude anclar totalmente en la música y vivir de ella, llevo ya 30 años en la música en todas las facetas que se puedan imaginar, el seguir mi carrera siendo Las Ánimas hizo que yo trajera en la espalda siempre la leyenda de LACO cargando y todo el tiempo estuviera platicando de ella”, y esto propició a que la leyenda creciera hasta estos días, “hubo un momento mágico en que esto explota, y había que tomar ciertas medidas para darle impulso al fenómeno, porque LACO dentro del rock mexicano en este momento son un fenómeno, en cuanto entraron las redes sociales esto se expandió como un virus, contaminó oscuramente a un montón de personas”.


Regresando a los orígenes de la banda, José Ezcurdia describe su percepción de este álbum tan icónico del rock mexicano. “A mí lo que me gusta del disco es que no hay autor, en la portada no sale nadie, no hay nombres de nadie (…) entonces el Cuarto Obscuro es algo así como la dimensión de lo impersonal, la dimensión de lo re-individual y de ese fondo de indeterminación emanan Las Ánimas como presencias de transducción intermediaria (…) El Ojo sólo es el espacio en el que lo invisible s