#LaNotaBienTemperada: Shiva y La Música de Las Esferas (Parte 2)



~Shiva y La Música de Las Esferas~

[Parte 2]


Mi estimado lector,


Póngase cómodo. De ser posible busque un lugar silencioso. Acomódese y concéntrese en su respirar. Respire... Respire profundo. Le pido un poco de paciencia, puesto que me parece que amerita que recordemos un par de cosas que para nada son nuevas bajo el sol. Bien, se dice que el acto de respirar, como función biológica, consiste en un intercambio de gases; la entrada del oxígeno que se libera como dióxido de carbono. Me parece que hasta aquí no hay complicaciones. Con un poco de más detalle; el proceso respiratorio estriba en el paso del oxígeno que empieza en los alvéolos pulmonares, luego, a través de la sangre y el sistema circulatorio, alcanza su recorrido por todos los tejidos. De la sangre, el oxígeno llega a las células de todo el organismo, y a su vez, de manera inversa, el dióxido de carbono va de las células a la sangre. Esta es sólo una de las maneras en las que el cuerpo genera mecánicamente un proceso de desintoxicación.

La idea es ahora meditar de manera más profunda la noción de respiración, dado que, no sólo se puede ser consciente del mecánico proceso de inhalación y exhalación, sino también de la desintoxicación. Los yoguis designan con un nombre especial a los ejercicios que ponen su atención en el control de la energía (prana) que contiene la respiración; prāṇāyāma o pranaiama. La meditación con sus diferentes expresiones es magia, así lo es la respiración consciente, así mismo, la música tiene un poder mágico de desintoxicación. Según los pensadores orientales, existen varios tipos de intoxicación:

<<[…] la de la belleza, la juventud y la fortaleza, después está la intoxicación de las riquezas; la tercera es la del poder, dar órdenes y dirigir; la cuarta variedad de intoxicación es la de aprender, el conocimiento. Sin embargo, todas éstas cuatro intoxicaciones se difuminan en la presencia de la música como si fueran estrellas delante del sol. La razón es que la música toca la parte más profunda del ser del hombre. La música llega más lejos que cualquier otra impresión procedente del mundo exterior. La belleza de la música consiste en que es tanto la fuente de toda creación como el medio para absorberla. En otras palabras, el mundo fue creado con música, y por la música será reabsorbido de nuevo en la fuente que lo originó[1]>>.




Cuando inhalamos y el oxígeno permea en nuestra sangre, células y tejido… y sucede algo similar con la música, pues, cuando la escuchamos, no sólo llega a nuestros oídos y nos afecta físicamente, como podría ser al ritmo cardiaco, lóbulos del cerebro, regulación de la respiración, entre otras bondades. Aunque sus beneficios pueden recibirse de manera natural y mecánica como los de la respiración, su efecto puede potencializarse cuando la escucha también se hace consciente, entonces, no sólo escuchamos música, se hace magia ¿Qué significa esto? Que nos volvemos conocedores y conscientes de que el acto de escuchar música es un reabsorber aquello que es la fuente de todo.

Conocer la música es conocer los aspectos de la vida que a simple vista están escondidos. Se trata de la ley misma de la vida, de la armonía y aquello que suministra el equilibro ¿Se da cuenta mi estimado lector? Nuestra relación cotidiana con la música puede ser una mínima apreciación de todo aquello que implica. De acuerdo con Hazrat Inayat, <<[...] en la música el busca