• Omar Gutiérrez

#DesdeLaCueva. 'Sing Street', cuando la música se fusiona con el cine

La música y el cine han sido dos elementos de la cultura pop que hoy en día son como regidores de la vida pública. Han habido cintas y álbumes que han marcado épocas y regiones, por lo que su forma de herencia a la vida común es innegable.


A lo largo de la historia, han habido infinidad de películas musicales que han marcado a la humanidad, como Casablanca, El Show de Terror de Rocky, La La Land y otras tantas más.


Uno de los filmes que quizás no han tenido la fama que merecen es Sing Street, filme británico-irlandés que llegó a las salas de cine en 2016 y que encontró en Netflix una fuente de impulso a nivel mundial.


La película habla sobre un chico irlandés en la década de los ochenta, época de recesión económica para la isla. En medio de un entorno familiar inestable y recién llegado a una nueva escuela, encuentra en la música un verdadero bálsamo.


Bandas ochenteras como Duran Duran o The Cure no sólo son parte del soundtrack de esta joya dirigida por John Carney, sino que también sirven como inspiración a la banda que protagoniza el filme: Sing Street.


Por su puesto, el amor y el desamor no son ausentes en la historia y también son eje central de la película, con el ir y venir de 'Cosmo' (Ferdia Walsh) y 'Raphina' (Lucy Boynton) en una encrucijada característica de los amores de la adolescencia.


Ingredientes adicionales como la religión y la desigualdad social complementan este musical que, en lo personal, considero indispensable para todas las personas que aman el cine y la música.


Si usted, querido lector, quiere pasar una tarde agradable y olvidarse al menos por un par de horas de la pandemia, Sing Street es una gran opción para entretenerse.