• Omar Gutiérrez

#DesdeLaCueva: Memorias de un año sin conciertos

Como muchos de los que amamos la música, el año pasado, el infame 2020, iniciaba como un año prometedor.

Para finales del 2019 ya tenía boletos para Soda Stereo y el Vive Latino, en enero y febrero, los últimos meses normales, se sumaron Rammstein y Foals, ¡qué iluso!, pero, ¿quién adivinaría lo que podría pasar?

A mediados de marzo viví lo que hasta ahora es mi último concierto: Soda Stereo. Y sí, sé que sin Cerati a lo mejor podía parecer una escena sin sentido y hasta trágica, pero mi admiración y deseo por ver sobre el escenario a Zeta Bosio y Charly Alberti pudo más. Sorpresas gratas sin duda fueron ver a Rubén Albarrán y Benito Cerati sobre el escenario, un espectáculo cumplidor... Y se acabó todo.

Ante el incremento de casos de Covid-19 decidí vender mis boletos para el Vive Latino, y ahí se fue quizás mi última oportunidad de ver a Guns N' Roses. A la fecha me arrepiento, pero también me gusta pensar que fue lo mejor.

Después de eso, todo se volvió gris... Sin cine, sin fiestas, sin salidas, sin estadios, SIN CONCIERTOS.

Todo este tiempo me ha servido para darme cuenta que en verdad la vida sin conciertos es muy triste y me pregunto cómo habían personas que vivían sin disfrutar de un concierto o un festival.

Tan ridículo como siempre, empecé a hacer playlists conmemorativas de los conciertos a los que fui un año antes, o esos que, a pesar de tener años, me habían marcado.

Homenaje al The Joshua Tree Tour de U2, al Simulation Theory de Muse, a los números que vi en ediciones pasadas del Corona Capital... Esas sólo fueron algunas de las fórmulas que usé para sanar un poco la herida.

Y no es que sea pesimista, pero teniendo en casa a dos trabajadores de la salud, todo parece indicar que al menos este 2021 tampoco iremos a conciertos.

Tal vez es un buen momento para volver a armar playlists conmemorativas y resaltar que todos, absolutamente todos, podemos traer de vuelta a la música en vivo.