• Omar Gutiérrez

#DesdeLaCueva: 365 días (y contando) sin conciertos

Este 12 de marzo se cumple la última vez que salí de un concierto en el Foro Sol. Apenas había transcurrido un día de que la OMS declarara al coronavirus como una pandemia global, pero todavía tuve la oportunidad de vivir un último concierto.


La gira Gracias Totales de Soda Stereo es el último espectáculo en vivo al que asistí, tomando en cuenta conciertos, teatro y hasta eventos deportivos. Por dos horas, pude olvidarme del estrés del mundo exterior y escuchar en vivo canciones que nunca en mi vida imaginé, como 'Juegos de Seducción', 'Zoom', 'Primavera 0' y las súper famosas 'Persiana Americana' y 'De Música Ligera'.





El 12 de marzo del 2020 fue la última vez que escuché el tan odiado audio de OCESA cuando sales de alguno de sus foros: "buenas noches, OCESA agradece su asistencia..." Quien iba a decir que hasta ese fastidioso sonido podría llegar a extrañarse.


Lo peor es que ese no iba a ser el último concierto, pues dos días después pensaba asistir al Vive Latino, en el mismo Foro Sol. Ya tenía mis boletos para ver a Guns N' Roses en vivo, pero justo un día antes fue cuando se dio el primer aumento sustancial de casos, así que luego de hablar con mi hermano, decidimos mejor no asistir. Los boletos prácticamente los regalé, no recibí ni el costo total de uno, pero me sentí tranquilo porque lo consideré como la mejor decisión. No mentiré, en más de una ocasión me he arrepentido por no haber ido al festival, pero sigo pensando que dentro de todo, fue la mejor decisión.


Las primeras (y absurdas) estimaciones de la pandemia que daba Hugo López-Gatell nos hacían pensar que el COVID-19 se iría rápido y que pronto tendríamos conciertos de nuevo. Bajo esa idea, guardé mis boletos para Foals (mayo del año pasado, Pepsi Center) y Rammstein (septiembre del año pasado, Foro Sol). Hoy, los boletos de Foals ya no valen, aunque sí conseguí el reembolso, y todo apunta a que este 2021 tampoco habrá conciertos.


En retrospectiva, me siento feliz por los increíbles recuerdos que me dejó el año previo a la pandemia en cuestiones de música y por qué no decirlo, personales. En 2019 vi a Arctic Monkeys con su gira Tranquility + Base, también a Muse con su Simulation Theory; en el Vive Latino me di la oportunidad de escuchar en vivo a Fobia y División Minúscula, además de enloquecer con Foals. El Corona Capital me regaló uno de los mejores conciertos de mi vida con Franz Ferdinand, además de que reviví mi adolescencia con The Strokes. También disfruté de The B52's, Two Door Cinema Club y hasta Billie Eilish.





Y es válido decirlo, el 2019 me regaló hasta mi primera cobertura como reportero en un festival: el Flow Fest. De que tuvo sus cosas buenas, por supuesto que las tuvo, pues el aprendizaje y la esperanza de cubrir un festival más grande en el futuro sigue viva.


Por ahora, a 365 de mi último concierto, sólo puedo decir que hoy más que nunca deseo con todas mis ganas volver a vivir un concierto, porque esa energía, la emoción, la incertidumbre y vibrar junto a miles de personas siempre será algo único.