• Aura Pérez

Acústicos del Parque, ¿o de la terraza?

Música, amigos y aire libre, ¿qué más se puede pedir? Luego de estar por un año recluidos, parece el paraíso, y lo es.


El pasado viernes 7 de mayo, Acústicos del Parque, un proyecto que difunde y apoya propuestas artísticas independientes de fotógrafos, diseñadores y músicos, realizo su primera presentación luego de meses en silencio.


La cita fue en una terraza de las salas de ensayo Buena Onda, en la alcaldía Cuauhtémoc, primeras en su tipo en la Ciudad de México, que apoyaron en todo el momento la buena calidad del sonido para los espectadores.





A pesar de los inconvenientes, propios de las medidas sanitarias implementadas para reanudar actividades, el concierto fue un éxito, iniciando con la presentación de El Viaje de Lázaro, agrupación que no cuenta con más de un año de creación y aun así se apropió del escenario como si llevaran toda la vida sobre el.


El Viaje de Lázaro, integrado por tres músicos entregados a los que les gusta compartir con el público su visión de la vida, toco ‘Miedo’ que, por la expresión de la audiencia, representa muy bien el sentimiento que ahondó por un año en nuestro pecho y sobre todo de la propia banda, pues uno de sus miedos, era no volver a tocar en mucho tiempo y estar ahí, era como respirar de nuevo.


Entre cada uno de los intérpretes y sus presentaciones había un buen espacio de tiempo para ajustar los micrófonos, ir al baño, comer o estirar las piernas, por lo que la estancia no era convencional, sin duda había más comodidades que en una tocada común, comodidades que fueron posibles también dado el reducido número de asistentes, lo que hacía aún más cómodo el ambiente.




Es de destacar que la mayoría de artistas presentes eran mujeres quienes enorgullecen a este gremio donde aún es complejo hacerse visible siendo de tal género; entre las presentes se encontraban María Bernal, Lei y Nana Mendoza, quienes no dejaron que pasara de largo su presencia, a pesar de ser solistas, pues llevaban puesto el folklor del festival mientras raspaban sus guitarras.


Con el atardecer de fondo, Greta Ela se robó al público apenas sostuvo entre sus manos el micrófono y sonrió a la audiencia quien la recibió con las manos en alto y entonando sus letras como si de ello les dependiera la vida, por lo que de recompensa recibieron su último sencillo, que aún no sale en plataformas y tendrán que guardar como secreto hasta su estreno.


Este fue uno de muchos conciertos que están por reanudarse dados los avances en las campañas de salud en contra del virus SARS-Cov-2 y antes de ello nos preguntábamos ¿cómo serán después de esto? ¿cómo se sentirán? ¿qué pasara? ¿volverá a ser como antes?


La respuesta es definitivamente negativa, tan sólo el hecho de tener que cubrir medio rostro esta fuera de lo acostumbrado en los conciertos, pero sí nos permiten algo que antes no teníamos: mayor cercanía. Lo anterior podría parecer contradictorio dadas algunas medidas que se deben tomar, pero como se trata de pocos lugares y por tanto asistentes, los cantantes tienen la oportunidad de conocer a su público, entonces tienes oportunidad de decirle tu nombre, de platicar fuera del escenario y, sobre todo, de tomarte las fotos que quieras.